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Un estudio apoya la seguridad y los efectos de los HMOs en adultos sanos

oct 24, 2017

Los suplementos que contienen oligosacáridos de la leche humana (HMOs, Human Milk Oligosaccharides) específicos podrían modificar selectivamente el microbioma intestinal en adultos sanos, según un nuevo estudio que también apoya la seguridad y tolerabilidad de estos ingredientes. Los datos publicados en el British Journal of Nutrition indicaron que 2'-fucosil lactosa (2’-FL) y lacto-N-neotetraosa (LNnT) rápidamente modularon la microbiota de los adultos, incrementando los niveles de bifidobacterias y redujeron los niveles de firmicutes y proteobacterias.


“Las bifidobacterias se han considerado desde hace tiempo como miembros benéficos de la microbiota intestinal humana, y se ha reportado que hay bajos niveles de ellas en las personas obesas y los diabéticos, en las personas que toman antibióticos y en pacientes que sufren de síndrome de intestino irritable o enfermedad inflamatoria intestinal”, escribieron los investigadores.

gut_landscapeEntonces, las intervenciones como la de incorporar suplementos de HMO, que son seguras y bien toleradas, representan opciones que vale la pena considerar para reponer las bifidobacterias en personas con bajos niveles de esta bacteria.

El estudio usó versiones sintéticas de 2’-FL y LNnT, que también aportó fondos para el estudio. Ambos ingredientes tienen un nuevo nivel de status alimenticio en la UE (EFSA Journal 2015, Vol. 13, No. 7, pp. 4183&4184).

HMO

El interés en los HMO está al alza, específicamente en las fórmulas infantiles. Los oligosacáridos de la leche humana forman una porción significativa de la leche humana (alrededor del 12%) pero no se digieren fácilmente. Los expertos postulan que su propósito es el de acelerar el microbioma del infante.

Detalles del estudio

El nuevo estudio es aparentemente el primero en evaluar la seguridad, tolerabilidad e influencia de 2′-FL, LNnT y una mezcla de ambos en la población de la microbiota intestinal en los adultos. El estudio fue hecho por científicos de Glycom, el Hospital Universitario Zealand, la Universidad de Copenhague, Clinical-Microbiomics ApS, la Universidad de Zurich y la Universidad Tecnológica de Dinamarca.

Los investigadores reclutaron a 100 adultos sanos, con una edad media de 36 años y un IMC promedio de 25,4 kg/m2 para participar en este estudio paralelo, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a uno de 10 grupos y consumieron 2’-FL, LNnT o 2’-FL más LNnT (a una razón de masa de 2:1) a 5, 10 o 20 gramos por día o placebo durante dos semanas.

20160322131858-17803415Los resultados mostraros que los suplementos de 2’-FL y LNnT o una combinación de ambos en todas las dosis fueron seguros y bien tolerados. Además, los suplementos de HMO incrementaron específicamente la abundancia relativa de bifidobacterias en más de 25% en algunos individuos, y estos cambios se observaron a la primera y segunda semana.

El incremento observado de bifidobacterias fue dependiente de la dosis pero no se relacionó con la abundancia inicial de bifidobacrerias, escribieron los investigadores.

Además, la abundancia de otras bacterias potencialmente benéficas como las Faecalibacterium, Roseburia, Akkermansia o Lactobacillus no se redujeron al elevarse las cantidades de bifidobacterias, dijeron.

Curiosamente, la combinación de 2′FL y LNnT fue mejor tolerada que los HMO de manera individual cuando se administraron a dosis altas. Y mostraron que tanto 2′FL como LNnT son moduladores específicos de la microbiota intestinal de los adultos con un incremento muy específico de las bifidobacterias, particularmente una UTO (S1_r64).

En conjunto, los resultados de este estudio muestran que suplementar la dieta con HMO es una estrategia valiosa para formar la microbiota intestinal y específicamente para promover el crecimiento de bifidobacterias benéficas, concluyeron.

Fuente: E. Elison y cols. Oral supplementation of healthy adults with 2′-O-fucosyllactose and lacto-N-neotetraose is well tolerated and shifts the intestinal microbiota. British Journal of Nutrition, 116(8):1356-1368.

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